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Talleres terapéuticos comunitarios
Área de Rehabilitación
Hospital Neuropsiquiátrico Provincial
Provincia de Córdoba


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Reseña histórica - Antecedentes

El surgimiento de los talleres coincide con el advenimiento de la democracia en el país; este marco histórico - político posibilitó que se eliminaran las barreras físicas y sociales el hospital se convirtió en un hospital abierto y movilizado- y permitió un modo de intercambio con la comunidad extrahospitalaria más fluido. En este contexto se constituyó el Servicio de Rehabilitación del hospital.

Los talleres tuvieron su origen en el internado del hospital; en este tiempo el personal de enfermería desarrollaba actividades de tipo recreativo con los pacientes, sin encontrarse las mismas formalizadas en ningún dispositivo institucional.

Del taller de internado con una intención recreativa, se fue virando a! taller terapéutico. Este cambio se produjo de la mano de la transformación política que trajo aparejada una serie de cambios a nivel social, institucional y asistencial. Asimismo, la apertura de! hospital estuvo ligada a las reformas impulsadas desde organismos internacionales y la política de salud mental a nivel nacional. En 1983, el plan de salud mental señalaba que la psiquiatría en su aplicación en las instituciones había quedado limitada a una concepción de la enfermedad mental que en muchos casos identificaba a la custodia como un objetivo de salud, lo que provoca un deterioro en los pacientes, la institución, y los profesionales que trabajan en las mismas, en cambio, la concepción social de la psiquiatría encarna objetivos de resocialización y promoción de la prevención primaria ejercida por equipos multidisciplinarlos.

En la Conferencia Regional de Caracas de 1990 se señaló que el hospital psiquiátrico como única modalidad asistencial, obstaculiza el logro de los objetivos en la medida en que, aísla al enfermo de su medio, generando mayor discapacidad social, crea condiciones desfavorables que ponen en peligro los derechos humanos y civiles del enfermo e imparte una enseñanza insuficiente vinculada con las necesidades de salud mental de las poblaciones, servicios de salud y otros sectores, entre otros.

En el proceso de transformación del Hospital en el año 1984 se privilegió la apertura de la institución a la comunidad, el abordaje interdisciplinario de la demanda, la horizontalización de los conocimientos y el estímulo a las acciones de salud. En el Área de Rehabilitación, se comienza con el proyecto de abordajes no convencionales, los talleres terapéutico comunitarios.

Este proyecto tenía como objetivos el generar un espacio dentro de las instituciones que permitiera, a través de un trabajo creativo, la participación solidaria de los pacientes internados, externados, personal y miembros de la comunidad; la presentación del producto creativo artístico resultante del trabajo anual a la comunidad en el interior de la institución, dando lugar a un intercambio de ideas a cerca de la salud-enfermedad, marginación-reinserción, etc., y formación de recursos humanos de pre y posgrado en este tipo de abordaje terapéutico.

En el año 1986 se logra su formalización en lo que se denominó "Club terapéutico", allí funcionaron diversos talleres como plástica, carpintería, animación sociocultural, cerámica; dirigidos a los pacientes internados y con reciente alta. En 1988 la oferta se extiende a la comunidad y se incluye el taller de teatro. En octubre de ese año, el taller realiza su primera presentación en la muestra paralela del Festival Latinoamericano de Teatro, continuando en los años siguientes con la puesta en escena de "Feos, sucios y malos", "Algo está pasando ahí afuera", "Showquiátricoshock", "Dichas y quebrantos".

En 1989, se crea el taller de radio con la transmisión ininterrumpida del programa semanal "Vivitos y loqueando" que se emitió desde Radio Nacional. En 1990 surgen los talleres de literatura y de música popular. En ese año se presenta un espectáculo poético musical en conjunto, se editan los libros "Mas allá de los signos" y un año más tarde "Espejo de tinta" con incorporación de imágenes. La muestra "Mar de fueguitos" reunió al taller de teatro con el de música. En 1992 se incorpora el taller de plástica.

Desde entonces, los talleres forman parte de la oferta asistencial de la institución, instituidos como estrategias terapéuticas no convencionales, y abiertos a la comunidad intra y extrahospitalaria.
Los talleres que se encuentran funcionando en la actualidad son los de teatro, música, creatividad en movimiento, cerámica, danza, plástica, literatura y títeres.

Los talleres

Los talleres se plantean como una modalidad de trabajo que facilita una experiencia de aprendizaje particular y sustancialmente diferente; un taller es un lugar de encuentro, es la posibilidad de intercambiar distintos niveles de conocimiento en una tarea compartida que se recrea constantemente, y que favorece el desarrollo individual y grupal. Esta propuesta implica romper con la manera tradicional de aprendizaje donde aquel que posee el saber se lo transmite a otro, que lo ignoraba. Los talleres terapéuticos comunitarios contribuyen a la participación y organización de los individuos en un proyecto de prevención (promoción y protección) de su propia salud mental y la de los demás. Liberando la capacidad creativa de un individuo o grupo, apuntando a favorecer la movilización y participación activa de los mismos, para encontrar un lugar para sí e integrarse a la trama sociocultural.

La Organización Panamericana de la Salud sostiene que el logro de una aceptable calidad de vida de las personas y su mantenimiento, requiere de acciones que van desde promoción de la salud, prevención de la enfermedad, recuperación funcional e integración/inclusión social. La rehabilitación es un componente fundamental de la salud pública, siendo relevante para el logro de la equidad, pero también es un derecho fundamental y por lo tanto una responsabilidad social.

En este sentido, los talleres funcionan integrando estos paradigmas con los paradigmas que sostuvieron su apertura, apuntando a los valores de equidad, excelencia, solidaridad, respeto e integridad; siguiendo estas líneas, como principios generales intentamos:
  • Promover acciones a fin de concientizar a la población en general sobre los trastornos mentales y la conveniencia de prevenirlos con acciones oportunas entre los sectores
  • Establecer la rehabilitación como modelo de atención en consonancia con las realidades política, socioeconómica y cultural de la región,
  • Promocionar la integración e inclusión social y al área productiva de las personas con trastornos mentales,
  • Fomentar la participación comunitaria en el proceso de rehabilitación, a Desarrollar planes de accesibilidad al entorno,
  • Prevenir y disminuir el impacto de la enfermedad mental.
El trabajo en los talleres apunta a:
  • privilegiar el espacio de los talleres como un espacio de encuentro colectivo,
  • generar prácticas que favorezcan la reconstrucción del tejido social, la recuperación de la solidaridad y la participación activa como valores fundamentales,
  • revertir la condición de excluido social del paciente mental para favorecer su inserción a través de una producción grupal participativa y creativa de salud y sociabilidad,
  • implicar, interesar, movilizar a los sujetos sociales como actores del cambio, los pacientes, los profesionales, la comunidad local, la opinión pública, los sujetos de políticas institucional, y otros,
  • sostener un modo de trabajo que suscite y multiplique las relaciones, produciendo comunicación, solidaridad y resolución de conflictos en su propio seno, porque el cambio de las estructuras y el de los sujetos y su cultura, no puede acontecer más que conjuntamente,
  • promoción de acciones participativas puesta al servicio de circunstancias que favorezcan la autonomía y la dignidad para todos,
  • generar prácticas interdisciplinarias que favorezcan el cruce de miradas permitiendo que el saber y el aprendizaje circulen y favorezcan la lectura del proceso y las prácticas,
  • promover el trabajo grupal entendiendo al grupo como una micro expresión que refleja realidades del contexto social, salir del círculo cerrado institución — especialización psiquiátrica para profundizar cambios en el contexto social de la persona y en el seno de la comunidad toda,
  • impulsar el paso de un rol pasivo a uno activo en la recuperación y el sostenimiento de un estado de bienestar, considerando a los individuos como principales protagonistas de este proceso.
Modalidad de trabajo

Cada taller se desarrolla en un encuentro semanal de dos horas aproximadamente, entre marzo y diciembre de cada año. Culmina con una muestra colectiva de la producción creativa que se presenta en la institución y en otros sectores para su consideración social y cultural. La propuesta está dirigida a hombres y mujeres de entre 18 a 60 años, de la comunidad en general, personal sanitario, personas bajo tratamiento psicoterapéutico, derivados por profesionales del ámbito público y privado. Los talleres se ofrecen como un recurso que puede incluirse dentro de una estrategia terapéutica global. A los fines de la admisión se realiza una entrevista que tiene como objetivo que el postulante dé cuenta de su deseo en relación con una disciplina artística, qué lo convoca a desarrollarla en una institución psiquiátrica y qué de su historia se relaciona con ambos intereses. De esta manera la entrevista sirve para estructurar una demanda, clarificarla y vehiculizarla.

La coordinación del trabajo es realizada por un equipo interdisciplinario integrado por coordinadores terapéuticos, psicólogos, psiquiatras, trabajadores sociales, y coordinadores técnico artísticos provenientes de distintas disciplinas artísticas como cerámica, teatro, música, danza, literatura, plástica, etc. que trabajan en conjunto para favorecer la creatividad en función de la tarea convocante.

La actividad del taller se ha sistematizado en reuniones semanales del equipo de coordinación, espacios de co-visión, supervisión, ejecución de estrategias de autogestión; planificación, programación y evaluación de las actividades; articulación con profesionales tratantes, equipos terapéuticos, servicios, autoridades, etc.; capacitación permanente; establecimiento de contacto con los medios de comunicación para la difusión de los eventos, etc. Esta área no cuenta con recursos económicos propios para su desarrollo, por ello cada taller genera sus propios recursos a través de mecanismos de autogestión. Asimismo, la coordinación terapéutica y técnica de los talleres es realizada ad honorem, por personal que en su mayoría, trabaja de manera independiente y privada. El proceso de autogestión implica el aporte personal y grupal para la obtención de los medios necesarios para el trabajo anual y la puesta colectiva final.

Contexto actual

La historia de las prácticas en el campo de la salud mental muestra la relación directa entre el contexto social, las concepciones teóricas y las políticas públicas, siendo el resultado un producto del juego de estos factores y del peso relativo que cada uno adquiere en los diferentes momentos analizados. A pesar de los avances logrados con las políticas de desmanicomialización y el corrimiento del eje del tratamiento de la locura en la peligrosidad e irreversibilidad del enfermo mental; en los últimos años de la mano con el temor y la vulnerabilidad a la que la sociedad se ha visto sometida, sobretodo en materia de seguridad, se han reinstalado prejuicios en relación a los pacientes psiquiátricos. Esto determinó un sensible alejamiento de la población en general tanto en participación como en la donación de materiales y recursos.

El impacto de la crisis socioeconómica de 2001-2002 impuso un nuevo desafío en la capacidad de organización y gestión de los talleres. Esto determinó, asimismo, que a nivel de políticas y presupuesto en salud mental, se privilegiaran ciertos sectores por sobre otros. En este momento, el área no cuenta con presupuesto para su gestión por lo que los recursos materiales se gestionan desde cada grupo con las donaciones que obtenga. Asimismo los talleres funcionan en espacios muy deteriorados, e impropios para la labor que se realiza. A lo que se suma i.e. inexistencia de recurso informático para organización de las producciones, registro y comunicación.

Sin embargo, cada año se genera una demanda espontánea de las prestaciones por parte de los talleristas y profesionales, lo que impulsa al área a continuar con su tarea, y renovar cada año las expectativas y compromiso con el área.

Bibliografía:
  • Revista del área de psicoanálisis, Hospital Neuropsiquiátrico Provincial. Talleres terapéuticos del Hospital Neuropsiquiátrico. Lingua, García Moreno, Barros y otros. Noviembre 1995. N93.
  • La rehabilitación a través de la creatividad y el trabajo grupal. Scarponetti, Naides, Burijovich. Narvaja Editor.
  • Estrategias terapéuticas no convencionales para la transformación de la asistencia psiquiátrica. Investigación bibliográfica, elaboración y producción. Área de rehabilitación. H.N.P. Dirección de salud mental. Gobierno de Córdoba. 1992.
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