ACAPEF - Asociación Cordobesa de Ayuda a la Persona Portadora de Esquizofrenia y su Familia
La Voz del Interior Miércoles 20 de setiembre de 2006

Esquizofrenia: con todas las letras
Por Pablo Leites l de nuestra Redacción, pleites@lavozdelinterior.com.ar

La trama de Una mente brillante, la película de Ron Howard protagonizada por Russell Crowe, relata la vida real del matemático John Forbes Nash, un genio que elaboró a mediados del siglo pasado la teoría del equilibrio que lleva su nombre, aún hoy utilizada en economía. Un estudioso que, además, fue esquizofrénico y estuvo internado por las recaídas buena parte de un período de siete años, luego del que pudo retomar una vida normal e incluso recibir el Premio Nobel en 1994. El filme, así como otros más recientes como Tarnation, lograron exponer -y por lo tanto comenzar a desestigmatizar- una enfermedad que todavía cae en la categoría del "de eso no se habla", o se habla, pero en voz baja.

Raimundo Muscellini, especialista en psiquiatría, presidente de la Fundación
Recuperar para la Investigación y Tratamiento de las Esquizofrenias y principal impulsor de la Asociación Cordobesa de Apoyo a la Persona con Esquizofrenia y su Familia (Acapef), señala que una de las mayores trabas a la hora de hablar de la esquizofrenia es la idea generalizada que de ella existe. "Cuando se le dice a un padre su hijo es esquizofrénico, el inconsciente colectivo lo traduce como 'su hijo está loco'. Con el cáncer o el sida sucedió lo mismo al principio, y hoy los medios informan habitualmente sobre cómo prevenir o detectar precozmente esas enfermedades. Eso es educar y eso es lo que hay que hacer también con la esquizofrenia", explica.

La palabra esquizofrenia significa "escisión del aparato psíquico o de la mente. En otras palabras, es un cerebro con un trastorno en el neurodesarrollo, que ha establecido otra forma de funcionar, de captar y de traducir lo que capta a través de los sentidos. Los esquizofrénicos perciben una realidad distinta a la del resto", asegura Muscellini. Y si bien la idea que se tiene es la de "el enfermo que delira y alucina", esos son los síntomas más extremos, no la esquizofrenia en sí.

Hablamos de una patología que afecta, según datos de la OMS, al uno por ciento promedio de la población general, de igual manera a hombres y mujeres, que responde a múltiples causas y con muchas formas de manifestarse, lo que dificulta aún más su detección precoz.

"Lo primero que hay que saber es que la predisposición a ser esquizofrénico se transmite genéticamente, a lo que habría que sumarle ciertas condiciones socioambientales y familiares que ayudan como factores distresantes para que se manifieste", apunta el profesional, entendiendo por estrés un estímulo que provoca una reacción, y por distrés un estímulo estresante que tiene demasiada carga o que se prolonga en el tiempo. En números, una madre o un padre esquizofrénico tiene un 50 por ciento de posibilidades de engendrar un hijo con esquizofrenia.

"Por eso, el primer paso es hacer un mapa familiar para averiguar qué antecedentes hay de patologías psiquiátricas mayores en el entorno cercano", precisa Muscellini.

La mayoría de los enfermos son diagnosticados entre los 13 y los 28 años y los síntomas más importantes que aparecen son apatía, adinamia (dificultad para realizar movimientos), la alexitimia (dificultad para expresar estados anímicos placenteros), la abulia, la anhedonia (dificultad para experimentar placer) y la alogia (disminución de la fluidez verbal). Son los que, junto a los síntomas cognitivos (trastornos en la atención, la memoria y la concentración), van a marcar la evolución de la patología.

"Un adolescente que comienza a cambiar de conducta, de humor, a aislarse, a disminuir su capacidad de juego, sus relaciones, su actividad deportiva, su nivel afectivo y su rendimiento psico intelectual puede, en condiciones normales, estar en una crisis de la adolescencia. Pero si tiene antecedentes familiares con patologías, lo primero que hay que descartar es lo más grave. Y lo más grave sería que esté desarrollando síntomas inespecíficos pre-psicóticos", indica el facultativo.

El tratamiento actual incluye como primer paso la farmacoterapia, que trabaja sobre los síntomas negativos, luego la psicoterapia individual y grupal y tercero, la psicoeducación familiar y eventualmente la terapia familiar.

¿Se cura la esquizofrenia?

"Lo que se logra, en una alta proporción de casos tratados, es recuperar al enfermo y remitir los síntomas de esquizofrenia pero ni la persona ni la familia es la misma después del impacto que significa la enfermedad", señala el especialista.

Está comprobado que las deficiencias en la cobertura pre natal, la desnutrición infantil o la no lactancia materna aumentan las posibilidades de generar (en conjunción con los otros factores) personas esquizofrénicas. En países desarrollados como Alemania, la esquizofrenia afecta al 0,6 por ciento de la población. En la India, por la mala cobertura peri obstétrica y la baja calidad de vida, el porcentaje sube al tres o cuatro por ciento.

El 50 por ciento de los esquizofrénicos ha tenido contacto con drogas, lo que convierte a los drogadictos en un grupo de alto riesgo.