Prof. Ricardo González Menéndez
Prof. Lorenzo Somarriba
Prof. Angel Otero
Sociedad Cubana de Psiquiatría
Hospital Psiquiátrico de La Habana
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Queridos Amigos:
La pérdida del querido y muy respetado mítico Comandante y sobresaliente colega del campo de la salud mental, no puede menos que conmovernos, generando una serie de recuerdos, reconocimientos, y solidaridades para con su esposa Adela y sus hijos Mariloli y Robertico, así como para con todos uds. y muchos otros colegas que trabajaron tan próximo a él en el campo específico de la profesión, como en el de la mejor defensa de los intereses de vuestro país.
El querido Eduardo, integrando y liderando el grupo cubano, junto a Ricardo González, Miguel Angel Valdéz Mier, Angel Otero, y muchos otros entrañables amigos, supieron acompañarnos generosa y comprometidamente allá por los fundantes años iniciales de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (APSA) y sus congresos y publicaciones. Sus presencias generaron siempre gran cariño y simpatía para con la psiquiatría y el pueblo cubano, ampliamente reflejada en las ceremonias formales, en los medios masivos de difusión y en la comunidad toda.
Cuando Presidente de APAL, fue para mí un compromiso de honor escribir la carta de desmentida de acusaciones que se hacían para negar el reingreso de la Sociedad Cubana de Psiquiatría en la Asociación Mundial de Psiquiatría, logrando de este modo la revisión de la exclusión de la SCP de la WPA, y su reintegro a la misma.
Durante los preparativos del Congreso de APAL que se celebró en Cuba en el año 98, trabajamos con los colegas cubanos para garantizar el éxito del Congreso, contribuyendo a soslayar todas las dificultades generadas por el período especial vinculado al bloqueo, lo que determinó que tuviera que viajar varias veces a La Habana, así como ser anfitrión en Buenos Aires de otras tantas reuniones de trabajo. Todo esto nos permitió estrechar nuestra relación de camaradería y amistad de manera considerable.
Ya en ejercicio el Dr Ordaz de la presidencia de APAL, supo confiar en mi persona el apoyo durante los dos años de su gestión en tal cargo, para una serie de aspectos estratégicos, operativos y de comunicación, a través del mantenimiento de la página web de APAL e emails, que nos eran más factibles dadas los antes señalados obstáculos.
Sus contribuciones a las personas que padecen trastornos mentales y del comportamiento recibieron numerosas muestras de reconocimiento a nivel mundial, siendo en esta oportunidad merecedor de este póstumo y sentido homenaje, que hago extensivo a sus familiares, colegas y amigos.
Roger Montenegro
Ex- presidente de APAL
Representante Zonal de la WPA, Zona 5